Quinto Naranjoconsejo - Plagas y Enfermedades

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Compañer@s de GRANINI, ¿cómo estáis?

Seguro que a estas alturas, alguno de vuestros pequeños naranjos, cómo le ha pasado a Citri, ha sido víctima del ataque de algún tipo de plaga.
Ante todo calma, no hay motivo para alarmarse… Hay que tener en cuenta que, tanto las plantas como los insectos, forman parte de la naturaleza, y por tanto, viven en perfecta armonía.

Es más, se necesitan los unos a los otros:
los insectos necesitan a las plantas para alimentarse, pero éstas a su vez necesitan a los insectos para reproducirse.

Por tanto, no es cuestión de aniquilar sin compasión a los pobres bichitos, sino de alejarlos de nuestros cítricos para que no interrumpan su crecimiento.

Con lo que nos a costado que germinen, ¿eh?

Lo primero que tenemos que aprender es a distinguir qué tipo de plaga está afectando a nuestro árbol, y para ello, hay que fijarse en el rastro y los daños que causan los insectos.

Vamos a identificar los más frecuentes:

Uno de los intrusos más corrientes que nos podemos encontrar merodeando por nuestros jardines y terrazas es la COCHINILLA, seguro que la habéis visto todos… Las huellas que deja tras de sí son muy llamativas:
hojas mordisqueadas y un trazo blanco que las recorre.

En segundo lugar, tenemos que hablar de la ARAÑA ROJA. Su aspecto no se parece mucho a la cochinilla, pero los destrozos que causa en las plantas son muy similares, como podéis observar: hojas mordidas y un rastro negro que deja a su paso.

Por último está el PULGÓN, que es un pequeño insecto chupador que ataca las hojas tiernas y por tanto, es especialmente peligroso para las plantas jóvenes como nuestros pequeñines.
Pese a que tienen un tamaño diminuto, son fácilmente identificables, ya que crean grandes colonias en las hojas de las plantas infectadas.

Existen muchas y muy variadas soluciones para hacer frente a estos 3 intrusos, algunas más agresivas que otras.

Yo os recomiendo que, con una buena dosis de amor y paciencia cómo siempre, lavemos las hojas de nuestro naranjo con agua y jabón hasta que no quede ni rastro de los bichitos.

Eso sí, es muy importante que nos aseguremos de darle un buen aclarado para eliminar completamente el jabón, vale?

Pero lamentablemente, si el problema persiste, deberemos recurrir a compuestos químicos, que encontraremos en cualquier centro de jardinería, y que nos ayudarán a deshacernos de la plaga definitivamente.

Pero estos 3 intrusos que acabamos de ver no son los únicos que pueden atacar a nuestros naranjos, sino que existen unos bichitos todavía más minúsculos, que pueden causar estragos en nuestros jardines: ¡los virus!, que son los responsables de las enfermedades de los seres humanos, pero también de las plantas.

Aunque son más propias de la edad adulta del árbol, sería conveniente tener presente 2 de las más comunes:

En primer lugar, la enfermedad de la TRISTEZA, causada por un virus que provoca el debilitamiento general del árbol.
Los síntomas son muy visibles: pérdida de la viveza de las hojas y un metabolismo completamente descontrolado (el naranjo pierde color, florece fuera de temporada o da escasos o excesivos frutos sin motivo aparente).

La siguiente tiene nombre impronunciable: phy -toph -tho-ra, y es muy peligrosa. Esta provocada por unos hongos generados por el exceso de humedad en la tierra de la planta, y puede llegar a podrir las raíces y el cuello del naranjo.

Los remedios caseros son prácticamente ineficaces en el caso de las enfermedades, así que nuestra mejor arma será la prevención.

En general, si nuestro naranjo se encuentra sano y fuerte, bien alimentado e hidratado, y con los aportes de luz que necesita cubiertos, será muy difícil que enferme.

Pero por si acaso, no está de más, que lo mantengamos alejado de plantas sospechosas de estar infectadas (para que no le contagien). Y a partir del segundo año, entre marzo-abril, realizar un abono específico para cítricos, justo antes de transplantarlo a un terreno apropiado.

Y , cómo siempre, controlar que la temperatura, y la humedad del sitio dónde lo tengamos, sea la adecuada.

Una saludo amig@s,
ya sabéis dónde encontrarme.

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